Poetas del Mundo-Emily Dickinson




Coloquio

Había muerto yo por la belleza
me cercaban silencio y soledad
cuando dejaron cerca de mi huesa
a alguno que murió por la verdad.
En el suave coloquio que entablamos,
vecinos en la lúgubre heredad,
me dijo y comprendí. Somos hermanos
una son la belleza y la verdad.
Y así, bajo la noche, tras la piedra
diálogo nuestra diáfana hermandad
hasta que el rostro nos cubrió la hiedra
y los nombres borró la eternidad.

Cuando cuento semillas

Cuando cuento semillas
sembradas allá abajo
para florecer así, lado a lado
cuando examino a la gente
que tan bajo yace
para llegar tan alto,
cuando creo que el jardín
que no verán los mortales
siega el azar sus capullos
y sortea a esta abeja,
puedo prescindir del verano
sin queja.


Emily Dickinson


Seguidores